jueves, 19 de abril de 2012

CHELSEA 1-0 F.C. BARCELONA

DROGBA Y CECH SE SALEN. LA ORQUESTA DE PEP NO REMATA CON PUNTERIA. EL TECNICO NO ENCUENTRA SOLUCIONES EN LOS CAMBIOS.

Stamford Bridge, escenario de épica, de grandes duelos. Ayer fué otro de esos grandes duelos, y contra pronóstico se lo llevó el equipo de casa. Los azulgrana plantearon el partido como siempre, posesión y toque. Los blues ofrecieron a los visitantes un conjunto duro y ordenado.
Todas las ofensivas pasaban por balones a Drogba, que lejos del gol que marcó finalizando la primera parte, realizó un partido encomiable. Siempre luchandfo con su mayor virtud, la fuerza corporal. Pero quizás no contaba con un defensa de la talla de Puyol, lo que hizi que no siempre saliera victorioso en los duelos individuales. Aún así, el marfileño fué la figura del partido. Corrió, peleó, saltó, cayó, finjió, chutó y marcó. Lo que significó que Torres saliera a calentar en el 28´, pero se quedó los noventa minutos observando desde la banda.

El otro, Cech. El meta checo paró todo lo que pudo, con mucho mérito. Y a lo que no llegó él ya llegaron Cole o los palos. El larguero de Alexis a los 8´ hizo esconder la cabeza a la grada local, pero al final acabó celebrando una victoria casi como si hubieran pasado la eliminatoria.
Un escorado Mata pasó inadvertido. Desviado de su hábitat natural no entró demasiado en juego, y los balones que le llegaban eran difíciles de sacarles provecho. El Chelsea parecía no tener patrón de juego con un Mata perdido, pero tenía bien claro lo que no tenía que hacer. También un Cesc que no respondió a las expectativas, fuera de su sitio colocado de volante central. Y en las ocasiones de que dispuso no supo materializarlas, algunas muy claras.
Tuvimos a un Xavi espeso en la primera parte y que aceleró en la segunda, pero al cuál le faltó algo de criterio en la elaboración. Lo que significó que aunque el soltara rápido el balón, la jugada era algo lenta. Iniesta se vino de mas a menos. Enrojeció en varias ocasiones a su rival, pero quizás el constante choque durante el encuentro le fué mermando físicamente. ¿Y Messi? mal acostumbrados nos tiene. hizo un partido con nota, pero sabemos tanto de su potencial como balón de oro quer nos supo a poco. Fué leñado en cuanto comenzaba alguno de sus eslalons, y un vigilante Meireles supo controlarle los espacios.
Al final, Guardiola pareció vivir la entrega de los Oscars con el poste del canario en el último suspiro, y gritando "¡Pedroou!"
Lejos de revivir épicas en Stamford Bridge, esperamos noche europeas en el Nou Camp. Con una orquesta que afine la nota final, el remate.

Dani el Pulga

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